Chupito de Piruleta

En mis tiempos mozos, lo cual no voy a revelar cuándo fue, existía un amplio catálogo de combinaciones etílicas que a través de mezclas imposibles lograban bebidas de sabores maquillados con los que los jóvenes preadolescentes podían ponerse del revés sin necesidad de saborear las fuertes graduaciones del alcohol. Que yo recuerde estaba El Cerebro, El Mejicano, El Capullo Verde, El Semáforo… Y como no, La Piruleta, que según google se hacía con Cointreau, granadina y Amareto. Ahí es nada.
En mucho mejor estado estarían muchos de nuestros hígados (y economías) si por aquel entonces se hubiese inventado este vaso de piruleta de Fred Flare. Un “shot” hecho a base de pasta de piruleta que al añadir el licor éste se impregna del sabor del caramelo. Vale 4 dólares y además es reutilizable (al menos durante toda una noche).